Si señores, un puente de miedo. Y no por nuestra sesión de cine de terror en la casa del alumno, sino porque de puente y acueducto yo no he visto nada, casi parece un charco.
Lo del lunes yo más bien me reí que pasé miedo. Las películas si las tomas en serio podían dar miedo, la verdad, bueno más que miedo a mi daba un poco de repelús.
Cuando llegamos allí había ambiente y todo, teniendo en cuenta que eran casi las 11 de la noche, que era lunes y que al día siguiente era festivo el hecho de que hubieran más de diez personas dispersas por la planta baja de la casa del alumno tenía su mérito.
Claro, con este sosiego cuando fui a pedir el mando de la tele pillé al pobre guarda cenando, yo creo que ahí ya le toqué la fibra sensible.
Con la primera peli se nos pusieron detrás unos chavales que aprovecharon para ver la sangre a ratos mientras estudiaban algo de dibujo. Y el guarda se paseaba continuamente por detrás para controlarnos: “Bajar los pies” “Bajar el volumen” (no se a quien se supone que ibamos a despertar, ¿a los que se habían quedado sopas en la sala de estudio?)
Ni que no te pudieras fiar de unos chavales de 20 años que se ponen a ver películas de miedo en la universidad a horas intempestivas….
Después resultó que más que controlarnos estaba disfrutando del gore:
-¿Cómo se llamaba la primera película que veíais? – le suelta a Clara cuando nos íbamos.
-Saw
-Ah, pues debe de estar bien
-Un poco sangrienta
-Bien bien
En fin, todo el mundo sabe que los guardas adoran el gore (¿no?).
¿Habrá una próxima?
NOTA: Quién dijo miedo es quien intentó salir del poli de madrugada sin GPS